lunes, 10 de octubre de 2011

Poema Coreano: Una tumba infantil en Kalmoi

Una tumba infantil en Kalmoi


No llegaba al año
y no tenía nombre.

Vino a este mundo,
respiró unas pocas veces, y luego se fue
sin inscribirse en el registro familiar.

Su madre no derramó lágrimas
ni hubo lamentos.

Eran tiempos de hambruna,
un perro husmeaba cerca de su tumba;
excarbó la tierra,
se comió lo que estaba enterrado y enloqueció.

Aquel perro loco mordió a dos personas.

Ese niño,
ese niño que no tenía ni siquiera un nombre,
vino a este mundo
y todo lo que hizo fue
enloquecer a un perro.

Alguien de Mijei sacrificó al perro loco.


Poemas de Diez mil vidas, de Ko Un.
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