El rey de la dinastía Joseon cuyo destino despertó la mayor compasión y tristeza de su pueblo fue Danjong, nieto del célebre rey Sejong, el creador del hangul, la escritura coreana. Danjong asumió el trono en 1452, cuando aún era sólo un niño de once años, debido a la súbita muerte de su padre. Sus pocos años y su inexperiencia lo convirtieron en una víctima fácil de las ambiciones de poder de su tío, quien lo obligó a abdicar en su favor al poco tiempo. El nuevo rey asumió con el nombre de Sejo y lo primero que hizo fue desterrar a su joven sobrino a Yeongwol, un paraje de dificilísimo acceso en la provincia de Gangwon. Allí Danjong vivió cerca de dos años en la más completa soledad, separado incluso de su esposa, hasta que su tío el rey le envió veneno con la orden de suicidarse. De esta manera trágica y triste se cerró la vida de Danjong, a la jovencísima edad de dieciséis años. No es de extrañar que el pueblo tejiera alrededor de él toda clase de historias y leyendas....
"Las palabras no tienen alas pero pueden volar mil kilometros"