Mi amada duerme Mi amada está dormida y yo me convierto en cigüeña que vuela como la de su blanca almohada con bordados. Las joyas carmesíes se hunden una por una en el fondo del mar de sueños y experimento siempre una sensación de despedida cada vez que cae una y otra joya en el mar. Mi amada se duerme y me deja un anillo de oro fino cuyo círculo delgado cubre todo mi cielo. Sin embargo, yo tengo que volver al círculo dorado del almohadón que sostiene el sueño de mi amada. Y vuelvo a sentir que estoy despidiéndome. Autor: So Chung-Ju Fuente: latarea.com.mx
"Las palabras no tienen alas pero pueden volar mil kilometros"